La intervención debía ser mínima, por requerimientos económicos de la Propiedad, y a menudo eso conlleva soluciones diferentes, necesariamente más directas, pero igualmente exitosas en criterios estéticos y funcionales. AINB\&B MUNTANER necesitaba una adecuación de su infraestructura, un “lavado de cara” y, lo más importante, la legalización del conjunto del espacio, obsoleto en normativa y empobrecido en clientes. Hoy luce diferente y funciona como debe hacerlo un espacio turístico en nuestra ciudad.




