Y tantos tipos de clientes como encargos existen: más pequeños, más grandes, más o menos urgentes, de menor dificultad o de mayor complejidad en cuanto a agentes y colaboradores implicados en el proceso… Pero todos, por la mentalidad de trabajo de nuestro equipo, son encargos para interpretar y resolver. Adecuar esta vivienda de un inversor extranjero para un alquiler concreto es el ejemplo perfecto de lo amplio que puede ser el abanico de proyectos de nuestro estudio y el tipo de cliente.

Proyecto de decoración, gestión y proceso de comercialización.