La vida de los edificios la transforman las personas que los habitan, y es necesario actualizar los espacios no solo haciéndolos útiles a las necesidades de las diferentes edades, sino también respetuosos con las preexistencias y, por qué no, nostálgicos con los elementos y materiales que en algún momento de su larga vida se perdieron por decisiones poco meditadas. De esta manera, se rehabilitó esta finca bajo las directrices de la norma, pero basada en parámetros de elegancia, contraste y durabilidad, tal como debió concebirse a principios de siglo.
Proyecto de rehabilitación, interiorismo, gestión y dirección de obra.




