Proyecto de reforma, interiorismo, gestión y dirección de obra.
Había sido el piso de los abuelos, después de los padres y, finalmente, llegaron los nietos. De perímetro rectangular y pequeñas dimensiones (aproximadamente unos cincuenta metros cuadrados), necesitaba replantear su programa funcional, reubicar las zonas de día y de noche justo al revés de cómo habían sido concebidas, para incluir en esa vida útil una terraza de grandes dimensiones, hasta entonces situada al final de un pasillo estrecho. Sumar ese ámbito exterior y modernizar el interior fue la decisión más acertada para la vida de la tercera generación. Y quién sabe si también de la cuarta.



