Había sido un antiguo bar de barrio con barra de madera y mesas apelotonadas. En esa ubicación de la ciudad, parecía un negocio muy rentable, pero ahora orientado a la exclusividad del ocio nocturno. El cambio era necesario, en decoración, evidentemente, pero aún más en instalaciones y nueva tecnología. LENOIRE fue punto de encuentro de otro segmento de clientes, en una franja horaria diferente y con una modernidad adecuada a la distinción que se quería transmitir respecto a la competencia cercana.

Proyecto de reforma e interiorismo, gestión y dirección de obra.